Archivos Mensuales: enero 2015

Tiempos y Alcances en la Comunicación

Antes de internet, los medios de comunicación tenían una lógica de funcionamiento, ligados a sus dispositivos específicos. Ahora hablamos de transmedia y de cultura remix.

Otras lógicas emergen en la producción de contenidos y tienen como factores importantes al Tiempo y alcance de la información…

Alguien escribe en un portal, la nota se comenta en una radio y llega a lugares distantes. Los receptores, reciben la información en el medio original y en los que la retransmiten.

La nota, se lee, ve, y oye en Smartphones / Tablets / Notebooks en diversos lugares y momentos del día, se comenta y comparte esa información por Twitter, Linkedin, Facebook, etc.

Los sitios donde se almacena información escrita, de audio y video, contribuyen a darle mayor difusión en el tiempo.

Quienes reciben la información,  son alcanzados en distintos momentos del día y tienen lecturas emocionales y miradas culturales diversas.

Un efecto en los receptores tardíos  a tener en consideración: “leen el ayer, como si fuera hoy…”

También, que los receptores acotan la atención, en función de la enorme oferta de datos que se producen a diario.

Hay una multiplicidad inabarcable  de mensajes que se comparten y el recurso de la atención, es finito.

Como efecto de las búsquedas,  las palabras segmentan. Dependiendo de cómo se titule y se escriba, aumenta y/o disminuye la posibilidad de lectura de posibles otros, que reciban lo dicho.

Tiempo y alcance, han llegado para quedarse en las comunicaciones del siglo 21.

Ricardo Pankiewicz

Negación del Mal

Originalmente, estas reflexiones se dirigían a los lectores cotidianos del blog, con los que compartimos

diversas facetas de la realidad. Hoy, son un pequeño homenaje al Fiscal Nisman, Q.e.p.d.

En otro artículo del blog, “Sentidos”, hemos hablado sobre aquello que no vemos.

En la película la guerra de las galaxias, se dice que existe un lado luminoso y un lado oscuro de “la fuerza”. Una característica de ese lado oscuro, es que no se lo ve, hasta que se manifiesta.

Cada persona, de acuerdo a sus contextos y vivencias, experimenta lo bueno y lo malo en sus relaciones cotidianas.

Frente a hechos de maldad que no conocen, ni han experimentado, tienden a negarlos. Allí es donde opera a un máximo nivel la maldad. La negación de los buenos, le da parte de su poder.

Los buenos, parecerían creer por estadísticas, cuando la cantidad de casos sobrepasa la negación.

Si queremos un campo social sano, cabría tener otra actitud.  Saber elegir. Conocer, saber y prevenir, antes que llorar sobre las consecuencias. En todos los planos de lo social, la negación acrecienta el daño.

Ricardo Pankiewicz

Martes 13

Hay fechas marcadas en el imaginario colectivo social y a través de los siglos, se recuerdan con temor.

El martes 13 es una de esas fechas.

No sabemos porque, pero por las dudas… y así funciona la cosa.

Este día transcurre con alguna especie de alerta, por si pasa algo…. Y tiene su propio nombre.

Triscaidecafobia: aquí pueden ver su historia http://es.wikipedia.org/wiki/Triscaidecafobia

Somos seres de creencias y estas nos acompañan, formando las culturas que nos distinguen.

Ricardo Pankiewicz

El Río y el Barro

“Las proyecciones se están cumpliendo, estamos vendiendo más de lo planeado y vamos a crecer más de lo previsto”.

Frases que escuchamos muchas veces, las cosas suceden y es como un río caudaloso que fluye, con sonrisas y

alegrías a lo largo de la empresa.

Nos ocupamos del río que fluye hasta que un día, algo pasa. Puede ser un quiebre momentáneo y/o  algo grave.

Se corta el fluir y el río caudaloso, se transforma en un hilo de agua.

Allí aparece el barro. A los problemas por falta de facturación, se agregan los problemas que siempre estuvieron ahí.

Barro. No hay recetas para esto.

Hay quienes desde la previsión, lo tratan siempre, no importando el caudal del río y quienes se ocupan, solo cuando el río se seca y aparece.

El río y el barro coexisten en el fluir.

Claro que es mejor hacer algo con eso, en el tiempo de las sonrisas…

Ricardo Pankiewicz