Archivos Mensuales: noviembre 2014

Los 6 Segundos

Se habla en los ambientes de negocios, sobre la importancia de los 6 primeros pasos y los 6 primeros segundos, al conocer a un nuevo cliente. De dar la mejor impresión, para crear simpatía. Comienza el proceso de la creación de un vínculo y lo que empieza a darle forma, es la imagen que proyectamos. La imagen de una organización, se expresa a través de la interacción humana.

Sugerimos buscar equilibrios entre una imagen ideal y la real, que sostiene las operaciones. Esto se pone de manifiesto entre las promesas y el cumplimiento y en los compromisos, que se mantienen en el tiempo con las acciones cotidianas.

Un tema no menor, es la previsión de contingencias. Cuando ocurren los quiebres, muchos de ellos son insignificantes en términos económicos y es donde lo real, muestra a veces, una enorme distancia entre la imagen y lo que es.

En los quiebres, sobresalen los actos que algunas personas realizan solucionando temas que los sistemas no tuvieron en cuenta. Son personas que salen del asombro por los hechos no previstos y al instante, se hacen cargo de los problemas.

A mayores promesas cumplidas, mayores serán las expectativas venideras. Los clientes, también buscan maximizar los beneficios que reciben del mercado. La creación de futuro, va de la mano del equilibrio entre imagen y realidad.

Ricardo Pankiewicz

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Maestría

Cocinar, es algo que hacemos desde la más remota antigüedad. Los que sobresalen a nivel social en este arte, son Chefs famosos. Siendo hoy Maestros, ayer fueron aprendices y… ¿Cuántas veces se les quemó una comida?, cosas que pasan al cocinar. En la cocina y en los negocios, el error es un compañero habitual.

Uno de los aspectos que nos define como seres humanos, es que somos sujetos en continuo aprendizaje y que cometemos errores. Lo importante es asumir con humildad, que no sabemos y/o podemos con todo lo que nos rodea y que precisamos del otro, para hacer mejor la tarea. Es lo que da lugar al trabajo grupal y/o en equipos.

Como parte de nuestro aprendizaje, para llegar a la Maestría en lo que quisiéramos ser/hacer, sería apropiado incorporar a nuestro proceso de crecimiento las preguntas adecuadas, para minimizar errores y quiebres y hacer aquello que nos guste.

En la cocina, los aprendices “meten mano” en la masa, mezclan los ingredientes y el horno hará el resto. Hay que esperar. Una pizza, se cocina en varios minutos, no antes. Por la necesidad de intercambios más veloces, hemos impulsado los alimentos basados en la pre-cocción, para usar el microondas y tener en un instante, las comidas servidas a la mesa.

Podemos hacer negocios por procesos y/o por instantes. Si nuestros negocios son lo instantáneo, hay que calibrarlos según su lógica y no mezclar lógicas diversas creyendo que todo funciona igual. “El microondas” aplicado a los negocios, podrían ser aquellas oportunidades “pre-cocidas” por otros, donde no siempre podremos ganar (la competencia también tiene sus chefs).

La invención, no carece de riesgos. Los esfuerzos en Inversiones, Capital Humano, las idas y vueltas que consumen nuestro tiempo antes de alumbrar lo nuevo, hacen vital, la percepción sobre el real interés del cliente. En los negocios como en la cocina, precisamos del tiempo para llegar a la maestría.

Ricardo Pankiewicz

Comunicación como ritual

Dependiendo del contexto, las personas al hablar de comunicación, piensan en teléfonos, internet, etc.

Piensan en la transmisión y las tecnologías que lo hacen posible.

Hay otro nivel, que le da sustento y del que se habla poco y es el nivel del ritual.

Ese que comenzó en la noche de los tiempos con los poetas, los juglares, los que transmitían noticias de pueblo en pueblo a la luz del fuego, contando historias.

La comunicación como ritual, es la base que hace posible las conversaciones que generan las empresas, lo social y lo familiar. Aquí intervienen los niveles de relación y de contenido. También la empatía, la asertividad, las emociones y las acciones.

Cuanto mejor conozcamos y actuemos en este nivel, mayores serán las posibilidades y resultados que tendremos en nuestro quehacer.

Ricardo Pankiewicz

Códigos

Redacción y oralidad, no siempre son lo mismo. La capacidad para escribir, va de la mano de una etapa previa, que es la lectura. Las distinciones que hacemos, son producto de palabras y experiencias aprendidas.

El escritor, es antes un lector que al llegar a un punto se dice ¿porque no?… Y allí empieza su aventura…Quien conoce palabras, puede expresar sus vivencias y crear algo distinto.

Al usar algunas palabras y no otras, llegaremos al lector con un estilo propio, creando un código entre ambos. Al escribir, creamos un vínculo con ese otro que nos lee y que también nos modifica.

Se crea un clima, algo que nos identifica y un ritmo, que hace a la producción, lectura y el compartir lo leído. En nuestro devenir humano, sigue siendo importante ponerle palabras a lo que creamos, a lo que nos rodea, a lo que acontece…

Ricardo Pankiewicz